Il dolce far niente
El dulce placer de no hacer nada
Cómo lo vivimos
Desayunos sin reloj en la villa. Tardes de piscina mientras el valle se pone dorado, caminatas por lugares sin afanes, sin apuro.
Con permiso:
¡me voy a Italia!
Viaje de autor con sentido · solo mujeres · una creación de Pilar Puerto y Laura Sanabria
Doce días para recuperar el placer de vivir. Siete noches en el Val d'Orcia, entre cipreses y viñedos, y tres en Roma. Mesa larga, vino de las colinas, momentos de conversación y tiempo para conocer, contemplar, reír, disfrutar, para descubrirse nuevamente.
Una confesión
Lo hablamos y revisamos mucho. Laura quería que en 2027 nos dedicáramos a los lugares donde se siente el mundo sutil: Perú, Avalon, Egipto. Yo insistía en Italia (uno de mis lugares favoritos sobre la tierra).
Hasta que llegamos al punto que creó la sinergia con los demás destinos: descubrir que el gozo también es parte de la vida, y que a muchas, en medio de ocupaciones y de experiencias, se nos olvidó cómo se siente.
Las risas que solo nosotras sabemos soltar con una mirada. El sol en medio de un atardecer que nos enamora. Quedarse mirando una obra de miles de años sin tener que entenderla en su totalidad, y maravillarnos simplemente porque sí. Una mesa con mujeres que antes no conocías y que ahora son parte de un plan diferente.
En algún momento las dos vimos lo mismo: lo místico y el placer se equilibran. Uno sin el otro cojea, y ninguno borra al otro. Es así como este viaje se convierte en la otra mitad del latido que venimos siguiendo.
Pilar y Laura

Hasta los estoicos lo sabían
Danda est animis remissio.Hay que darle descanso al alma.
Séneca, quien se caracterizó por su filosofía estoica, escribió que al alma hay que darle descanso, porque descansada se levanta mejor y más despierta. Recomendaba caminar al aire libre, cambiar de lugar, sentarse a una buena mesa y, de vez en cuando, tomarse un poco más de vino de la cuenta. Para él, la alegría verdadera era "cosa seria". Y nosotras le creemos.
La alegría profunda (chara) no es un capricho: es lo que acompaña a una vida bien vivida.
La pregunta
Los romanos tenían una palabra para el tiempo de conversar, comer despacio y leer a la sombra sin rendirle cuentas a nadie: otium. Al trabajo le decían negotium, la negación del ocio. De ahí viene nuestra palabra "negocio".
Dos mil años después, muchas vivimos al revés. El placer queda para cuando terminemos todo lo demás, y nunca terminamos.
Italia todavía se acuerda de cómo se hace. En la Toscana el almuerzo dura lo que tiene que durar. En Roma a nadie le parece raro quedarse una hora en una plaza viendo caer la tarde. Para allá vamos.

Los cinco placeres
Cuando empezamos a leer a quienes escribieron sobre la Toscana y Roma, el mismo hilo aparecía una y otra vez. Todos hablaban de placeres sencillos que la prisa nos fue quitando de las manos. Los juntamos en cinco, y son los que viviremos en estos días.
Il dolce far niente
El dulce placer de no hacer nada
Desayunos sin reloj en la villa. Tardes de piscina mientras el valle se pone dorado, caminatas por lugares sin afanes, sin apuro.
Fare la scarpetta
Limpiar el plato con el pan hasta la última gota de salsa
El Brunello en un castillo rodeado de viñedos, justo cuando están cosechando la uva. Un pecorino de Pienza que sabe al pasto de esas colinas. La pasta que tú misma amasaste en la mañana, y el Vino Nobile en una cava excavada bajo un palacio de Montepulciano.
Piano piano
Despacito, sin afán
Meterte al agua caliente en Bagno Vignoni, un pueblo cuya plaza es una piscina termal que se usa desde los romanos. Un gelato caminando. El café de pie en la barra, como lo toman en Roma.
Che bellezza!
¡Qué belleza!
Un momento frente a una sola pintura en Siena, sin afanes. La luz que entra por el hueco del techo del Panteón. El piso de una catedral en Siena que representa la ascensión espiritual.

A tavola non si invecchia
En la mesa no se envejece
Cada noche cenamos en el pueblo que visitamos ese día. Y en cada cena hay una historia, como en el Decamerón, el libro de Boccaccio en el que diez jóvenes se refugian en una villa toscana a contarse historias.
El recorrido
En la Toscana dormimos siempre en el mismo lugar. Una salida principal al día, tardes con aire y cena en el pueblo que visitamos. Momentos guiados en donde tendremos espacios para meditar, respirar y conversar.
El orden de algunos días puede cambiar según el clima o las actividades.
Viajar con nosotras
Nuestro trabajo en estos días es cuidar el ritmo, abrir conversaciones y guiar espacios de meditación, contemplación y respiración.
Pilar guía esos momentos con sonido, vibración y respiración: unos minutos al atardecer en la villa, el agua de San Filippo, el silencio de Vitaleta. Laura acompaña con una mirada más profunda, las preguntas a tiempo y los momentos de introspección, de esos que abren posibilidades.
Recuerda nuestro lema: todo es para quien quiera, nada es obligación.

El cuidado de cada detalle
Consultora, mentora y facilitadora, con más de 20 años acompañando procesos de liderazgo, desarrollo humano y despertar interior. En este viaje cuida el ritmo, los lugares y la mesa compartida.

La escucha y la mirada
Desde hace 16 años acompaña procesos de autoconocimiento y despertar interior. Escucha al grupo y a cada una, y sabe cuándo abrir una conversación y cuándo dejar que el paisaje hable.
Para quién es
Y disfrutarla sin pedir permiso a nadie. Puedes venir sola o con amigas. Lo demás, déjalo en nuestras manos.
Somos un grupo pequeño: cupos limitados.
Qué incluye
Versión preliminar, sujeta a la cotización final.
Preguntas frecuentes
Sí. Puedes compartir habitación con otra viajera o pedir habitación sencilla con suplemento. Te contamos el valor con el programa.
Los pueblos están en lo alto de colinas, con calles empedradas y subidas cortas. El puente de Civita tiene pendiente. Vamos a un ritmo tranquilo, con una salida principal al día.
Una sola: de la villa a Roma.
Es un viaje para gozar Italia en grupo. Los momentos de sonido y respiración son cortos y opcionales.
Te llevas un poquito de la primera clase. Los guías hablan español y nosotras estamos siempre con el grupo.
Muy pronto abrimos inscripciones. Escríbenos y te enviamos el programa y las condiciones apenas estén listos.
Lo que dicen quienes han viajado con nosotras
«Con Pilar no es simplemente hacer turismo, tomarse fotos y conocer lugares, sino que es una forma de entenderlos, de conectar […] y de vivir experiencias que se quedan con uno para siempre.»
Natalia CanoMedellín, ColombiaConocí a Pilar en un viaje a Egipto y fue una experiencia inolvidable. Desde antes de comprar el viaje, me hizo sentir tranquila y acompañada. Es de esas personas que están pendientes de todo, que resuelven hasta las dudas que uno todavía no tiene y que cuidan cada detalle para que todo salga perfecto. Siempre está atenta a resolver tus inquietudes y a buscar la mejor forma de solucionar lo que sea que se presente.
Pilar es organizada, experta, respetuosa, cumplida y extremadamente responsable. Pero más allá de todo eso, es una gran persona y una compañera de viaje maravillosa, con ideas muy bacanas que hacen que la experiencia sea todavía más especial.
Recomiendo viajar con ella con los ojos cerrados, especialmente a destinos como Egipto, porque con Pilar no es simplemente hacer turismo, tomarse fotos y conocer lugares, sino que es una forma de entenderlos, de conectar, de transformarse, de aprender y de vivir experiencias que se quedan con uno para siempre. Son experiencias de las que uno no llega siendo el mismo (para bien).
«Pili siempre va un paso adelante, cuidando de todos con todo el cariño y la dedicación que la caracterizan. Nunca se siente improvisado; todo es siempre tan dulce y profesional al mismo tiempo.»
Ana María HerreraColombiaUno de mis sueños desde pequeña fue conocer Egipto, este país misterioso y maravilloso, pero nunca me imaginé que el día en que ese sueño se cumpliera lo haría de la mano de una experta.
Pili siempre va un paso adelante, cuidando de todos con todo el cariño y la dedicación que la caracterizan, y cuidando cada detalle para que la experiencia fuera inolvidable. Nunca se siente improvisado; todo es siempre tan dulce y profesional al mismo tiempo.
Mi Pili querida, recorrería el mundo entero confiando en tus habilidades y disfrutando de tu compañía. ¡Ya quiero saber cuál será nuestra próxima aventura!
«Hay viajes que terminan cuando regresamos a casa, pero hay conexiones que apenas comienzan.»
Liz TamayoColombiaEgipto: un viaje que trascendió los destinos y se quedó en el alma.
Hay viajes que se recuerdan por los lugares que visitamos, y otros que se quedan en el corazón por las personas con quienes los compartimos. Egipto fue, para mí, una mezcla maravillosa de ambas cosas.
Fue una experiencia llena de magia, historia, aprendizajes y momentos que invitaron a conectar con algo mucho más profundo. Recorrer un lugar tan ancestral, cargado de simbolismo y energía, fue una oportunidad para maravillarse, contemplar y abrirse a nuevas experiencias.
Pero, sin duda, uno de los regalos más especiales de este viaje fue el grupo. Coincidimos personas increíbles, con una energía muy bonita, y de esos días compartidos nacieron amistades genuinas que han permanecido en el tiempo. De hecho, allí conocí a algunas de las mujeres con quienes hoy comparto sueños y construyo nuevos proyectos.
Y eso es lo que hace que un viaje con propósito sea tan especial: no solo descubres el mundo, también descubres personas, conexiones y nuevas posibilidades.
Gracias a Pili, quien hizo posible y lideró esta experiencia con tanta dedicación. Egipto me dejó recuerdos inolvidables y la certeza de que algunos encuentros no son casualidad, sino regalos que la vida nos entrega en el momento perfecto.
Porque hay viajes que terminan cuando regresamos a casa, pero hay conexiones que apenas comienzan.
Te guardamos un puesto en la mesa.
Es tuyo.
En septiembre la Toscana huele a uva madura y a pan recién horneado. En Roma, de noche, suena a platos y a conversaciones en las calles de Trastevere, alegría y celebración.